Cerrando el año con gratitud

Durante el año que está por culminar, hemos realizado muchas actividades, trabajos y proyectos, algunos nuevos, otros son una continuación de años anteriores, hemos conocido nuevas amistades, hemos perdido seres queridos o han llegado nuevos miembros familiares a nuestra vida. Algunos son momentos muy agradables que nos dejan buenos recuerdos mientras otros son muy dolorosos.

Pero estas memorias angustiantes s al igual que los momentos gratificantes nos hacen crecer y nos dan una nueva oportunidad para comenzar algo nuevo el próximo año. Si te abres al sentimiento de gratitud puedes transformar aquello que aparentemente es malo en una nueva ocasión de conseguir lo que deseas

El sentimiento de gratitud nos lleva a mirar el mundo desde otra óptica, con más bondad y paciencia, esto transforma la preocupación, el miedo y las dudas que nos alejan de nuestra sabiduría interior.

Al desconectarnos de nosotros mismos, se bloquea la circulación de energía y no nos permite recibir y abrirnos a lo nuevo.

La palabra “gracias” purifica la atmósfera entre un vínculo de personas, sanas situaciones difíciles y facilita la comunicación. Gratitud viene de “gratia” que en latín significa “don”.

Todas las circunstancias, personas o eventos que llegan a nuestra vida (buenos o malos) son un “regalo”.

La gratitud es una emoción que aparece cuando algo nos causa bienestar o nos libra de algún malestar o preocupación. Cuando sentimos gratitud no podemos separarla del sentimiento de que somos afortunados, de sentirnos amados o apreciados. Cuando el agradecimiento proviene de la gratitud auténtica no sólo es transformador de nosotros mismos sino de las personas que nos rodean, de quienes han actuado por nosotros de algún modo.

Para ser capaces de valorar lo que ocurre a nuestro alrededor y en especial en relación a nosotros tenemos que estar presentes, vivir en el aquí y ahora. Somos responsables de lo que recibimos; hay que dar valor tanto a lo que los demás hacen por nosotros, como su agradecimiento hacía nosotros. Tenemos que buscar el equilibrio entre saber dar y saber recibir.

Una forma maravillosa de cerrar el año y permitirte recibir las energías propicias para lo nuevo es agradeciendo todo lo que has recibido durante este ciclo.

Tomate un par de horas en un día que estés tranquilo o sea especial para ti, antes de que finalice el año y escribe una carta de agradecimiento a cada cosa recibida (buena o mala). Haz memoria, analiza y revisa la importancia de cada uno de ellos. La carta también te ayudara a cerrar ciclos estancados.

A continuación, te presento un modelo para que te guíes al hacer la carta:

Yo, ( nombre completo) estoy agradecida (o) por la compra de mi nuevo apartamento

Yo ( nombre completo) estoy agradecida (o) por la partida de mi padre que ahora se encuentra en un lugar maravilloso

Guárdala contigo en un lugar que consideres sagrado para ti. Durante el año léela en fechas especiales para ver si ya transformarte con gratitud todos esos ciclos hasta que ya no sea necesaria leerla porque cada frase permanece dentro de ti. By @gpaladinob publicado también para la revista SpanishInFluential