¿Las manos nos permite conectarnos con la divinidad?

Los mudras son gestos con las manos que buscan mejorar el estado anímico, de salud y energético. Estos, son muy conocidos en prácticas orientales milenarias como el Yoga y la meditación.  Se trata de acciones que realizamos conectando la orden cerebral con la posición de los dedos, donde tenernos terminales nerviosas y meridianos de energía corporales.

En el marco del budismo y el hinduismo, un mudra es un gesto, considerado como sagrado por quienes lo realizan, hecho generalmente con las manos. Según sus practicantes, cada mudra posee cualidades específicas que favorecen al propio practicante.

En el hinduismo se considera que hay 24 mudras principales. Junto con los asanas (posturas corporales), los mudras se emplean en la meditación budista y en el yoga hinduista. Los gestos manuales comunes forman una parte importante de la iconografía hinduista y budista.

En la tradición budista,  la posición de las manos en las imágenes de Buda  guarda un profundo simbolismo reflejan algunas de las actitudes mentales del Buda.  Existen cinco posiciones de las manos o mudras  fundamentales, que reflejan cinco situaciones mentales. Estos son: Dhyana Mudra, Varada mudra, Abhaya mudra, Vitarka mudra, y Bhumispara mudra.

Los mudras van sin embargo mucho más allá de la pura expresión. El adoptar las posturas de las manos, nos ayuda a tranquilizarnos y a meditar , a protejer nuestra mente de las agresiones externas, a seguir en contacto con la tierra, a tomar una actitud generosa, y  elevar nuestro conocimiento.